11 septiembre 2013

EL LIBRO QUE VIENE
Si se reclama por nuevos productos y formas de hacer turismo en nuestro país, la pesca deportiva o recreativa se incluye, como algo más que hacer en el turismo de sol y playa; en el ecoturismo utilizando los abundantes ríos de la geografía nacional, en las excursiones temáticas que pueden organizar las agencias de viajes; para los nacionales y para los extranjeros. El libro que tienes en tus manos, coadyuva a este empeño. [“Prólogo”, Dr.C. José Luis Perelló Cabrera.Facultad de Turismo, Universidad de La Habana].
 Marcha según lo esperado la edición del libro Técnicas y peces del aficionado cubano, que procesa desde hace meses la editorial Científico Técnica, en La Habana. En este libro, tercero de la serie sobre pesca deportiva de este autor, se abordan las técnicas de pesca tradicionales en Cuba y las especies más representativas de interés recreativo y competitivo.
En un total de ocho capítulos se resuelve la tarea de actualizar la información acerca de este popular entretenimiento, cuyos antecedentes comprobados se hallaron en el siglo XIX –a nivel de hipótesis, hasta mucho antes, en las originarias comunidades indocubanas y en las industrias pesqueras hispanas de la Edad Media- y fueron expuestas en una obra anterior, Pesca deportiva cubana. Historia y tradición (Editorial Científico Técnica, La Habana, 2009).
Abre el libro con la exposición acerca de la vara criolla, el avío de mayor tradición en el país, construido de cañas y maderas flexibles, y aparejado con una corta línea, anzuelo y flotador, en su versión más recurrente. Usado con amplitud en las aguas dulces, se anota su singular utilidad en la pesca de especies costeras del mar, sobre todo en playazos de someros cabezos donde se halla el ronco, el cajisote u otras pequeñas presas. Se anotan las principales competencias realizadas en base a esta modalidad.
¿Ha visto usted su biajaca?”, preguntamos en el segundo capítulo, porque el cíclido autóctono de lagunas y fugaces cursos de agua es apenas un regalo eventual hoy día, al cual debe renunciar el pescador consciente. La propuesta de unos ictiólogos para proteger a Cichlasoma tetracanthum, promovida hace casi un cuarto de siglo en un evento científico, es retomada con la esperanza de su aplicación, justo cuando la especie es apenas vista en los embalses.
De la pesca con línea a mano trata el tercer capítulo, donde se examina cada variante de captura de peces mediante el empleo del yoyo cubano, un arte de pesca nacido de la creatividad de aficionados cubanos durante la primera mitad de la pasada centuria, y se ha extendido a sitios tan distantes como la Patagonia argentina, además de constatarse su incorporación a ciertas producciones comerciales actuales. La pesca a cordel con el yoyo cubano es la técnica básica en las pesquerías del carismático pargo criollo, objeto del cuarto capítulo.
Comienzan en el quinto capítulo el estudio del empleo por los cubanos de las técnicas de pesca a vara y carrete. Inicia el spinning, introducido en el Malecón de La Habana a mediados del siglo XX y devenido el avío de su tipo más requerido por los cubanos verdaderamente deportistas en la pesca, al punto que podría afirmarse que esta modalidad se desarrolla en el país con un estilo único, particular, basado en una dinámica interactiva que acomete el lanzado en los sitios más inusuales y riesgosos, justo en las rompientes, donde los peces sin duda pican.
La misma técnica es la empleada en el capítulo seis, pero en este caso el examen está dirigido a una pesquería de alta motivación: la de la lobina negra boquigrande, el black bass universal, trucha para nosotros los cubanos, especie introducida en 1927 y desarrollada hasta hoy con no menos pasión, tal vez con un poco más de sabiduría, que el spinning marítimo.
Las variantes del curricán –el trolling, en su denominación más turística y cosmopolita- so objeto de examen en el capítulo séptimo, que ejecuta apretada síntesis de elementos técnicos de lo que abarcó otro extenso libro, El torneo cubano de Ernest Hemingway, que los lectores de CUBANOS DE PESCA conocen por su ubicación como eBook en la tienda Kindle de Amazon.
Por la lentitud de la respuesta editorial local y una tímida comprensión del interés de la pesca deportiva como tema para la producción bibliográfica, Técnicas y peces del aficionado cubano, abarca contenidos esenciales que habrían debido constituir al menos otros tres libros, de haber sido posible llevarlos a su total despliegue, pues la importancia que concede la afición local a la pesca a spinning y a la de la trucha, con las singularidades que se refieren en párrafos anteriores, habrían aconsejado sendos libros para tales temas, como mínimo.
Lo que debió llegar como un tercer libro, pacientemente concebido desde los certámenes iniciados en 2006 en el Parque Nacional Ciénaga de Zapata, se comprime pacientemente en el último capítulo de la obra, titulado “Entendiendo la pesca a mosca”. El fly, que durante toda la historia documentada de la pesca deportiva cubana no había dejado de ser un raro espectáculo ofrecido por turistas pescadores, a veces solo para disfrute de guías de pesca asombrados, llegó por fin a la afición del país, cuando una dotación de decididos –el hecho de que muchos de ellos sean guías de pesca en esta modalidad no le resta valor, más bien le incrementa, por el hecho de asumir el reto deportivo más allá de lo profesional- se sumó a cada una de las ediciones del certamen competitivo Zapatafly, cada una de cuyas ediciones se realizó con la adición de una taller teórico sobre la pesca deportivo-recreativa. Además de una “escueta noticia” sobre dicho concurso, se explican las razones por las cuales los cubanos no pescábamos a mosca y los elementos que demostraron la factibilidad de utilizarla en las aguas terrestres y marítimas de este archipiélago. Además de cuestiones técnicas esenciales, en una síntesis que no resta utilidad para los principiantes, se explica el uso del “fly casting” en territorio del spinning, clave de la señalada factibilidad. En el entendimiento de la pesca a mosca por los aficionados de Cuba puede aportar bastante al crecimiento de una visión ambientalista en la práctica de este deporte, que bien la necesita. Quedó demostrado en Ciénaga de Zapata en las ocasiones de 2006, 2008, 2009 y 2010. El retorno aún se espera.
Técnicas y peces del aficionado cubano cuenta con el trabajo dedicado de la editora María Luida Acosta, que tuvo asimismo a su cargo la obra publicada en 2009. Una propuesta de portada ejecutada por el diseñador Dayán Martínez Chorens, mostrando como presentación del título todo el dinamismo del spinning en el emblemático Malecón de La Habana, en base a una foto del autor del texto, fue aceptada rápidamente. Marcha el proceso editorial de modo favorable y no sería de extrañar que este mismo mes de septiembre Científico Técnica dispusiera la entrada de la obra a imprenta, como originalmente se comunicó al autor.
Los interesados pueden realizar pedidos directamente al sello editorial (editorialmil@cubarte.cult.cu), o bien confiar en que los 5 000 ejemplares planificados les alcanzarán en sus librerías más próximas un día u otro. 

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