05 enero 2016

LAS  CARTAS DE SAMUEL
Samuel Yera Pompa (La Habana, 1962) es un ingeniero civil cubano que desde 1998 se desempeña como guía profesional de pesca. Hijo de un destacado pescador aficionado capitalino, José Manuel Yera, se inició temprano en las competiciones haliéuticas. Sus primeros certámenes de mayores los gana a los quince años de edad y desde entonces ha sabido sobresalir como el rival a quienes todos sus colegas desean enfrentar y ganar en la importante serie cubana de los torneos Incendio de Bayamo, el evento de mayor categoría celebrado en Cuba para la pesca de la lobina negra boquigrande, la trucha cubana, que ha ganado seis veces.
Por más de una década desarrolló un importante producto de pesca turística del sábalo en la cayería norte de Villa Clara, con base en Cayo Las Brujas, hasta que la empresa decidió ponerlo en manos de un turoperador extranjero. En 1995 fue en el primer cubano en entrar en los registros del 10 Pound Bass Club de la International Game Fish Association (IGFA). Actualmente edita su propio blog http://pesca.cubava.cu/ .
Las cartas que siguen fueron enviadas por Samuel Yera Pompa al periodista Ismael León Almeida, instaurando un diálogo que alentó a uno y otro a convertir la pesca deportiva cubana en materia de investigación y creación. CUBANOS DE PESCA se honra hoy en darlas a conocer, porque expresan la percepción de la pesca de truchas en toda su altura como deporte y como forma de aprovechamiento de un recurso natural que no hemos sabido apreciar como país, pero que estamos a tiempo de revalidar, no solo en interés del desarrollo turístico en base a lo que la naturaleza puede ofrecer, sino como vía sustentable de promover la educación ambiental y proteger el medio acuático del archipiélago.
Lo que publicamos contiene, sin excedernos en superlativos, una visión inédita de la pesca deportiva cubana con un enfoque inmediato y especializado, durante una etapa en más de un sentido controvertida. Véalas próximamente en nuestra sección “La Trucha Cubana”.

La maravillosa palma sola
Febrero de 1995
Habla de la Presa Palma Sola en el periodo 1993-1994.

8 de marzo de 1996
Se hace un análisis estadístico de los torneos nacionales de pesca de la trucha “Incendio de Bayamo” y se comenta un hecho acaecido en el citado evento de enero de 1996 con el mayor ejemplar.

22 de abril de 1996
En la carta se da la opinión personal respecto a varias interrogantes del periodista Ismael León.

Algo sobre el tiempo y las truchas
Agosto de 1996
Se refiere a la lobina negra de boca grande, comúnmente llamada en Cuba trucha.

19 de noviembre de 1996
Se habla del trabajo como especialista de pesca de la empresa Flora y Fauna en el año 1996 y de la Copa Internacional de pesca de pesca de trucha (bass) de la revista española “Solo Pesca” desarrollada en febrero de 1997 en Cuba.

La pesca de la trucha en cámara
Marzo de 1997
Estas son consideraciones acerca de la pesca desde cámaras en la década de los 90.

La pesca de la trucha como producto turístico
Octubre de 1998
Este es parte del trabajo que desarrolle’ como especialista de pesca deportiva en la Empresa Flora y Fauna con respecto a la trucha (Micropterus Salmoides) durante los años 1995 al 1998


14 diciembre 2015

Tocando fondo: apuntes para una elegía
Por Moisés Mayán* 
En mi pesquero favorito pasta un buey. Sobre el buey hay una garza que se entretiene rebuscando ácaros en el pelaje tostado del rumiante. Antes estaba la orilla congestionada de guajacones y la garza se paseaba entre las piedras redondas como cráneos utilizando su largo pico a manera de pinzas. Unos veinte metros hacia el centro del embalse, donde los cardúmenes de clarias estremecían con sus barbas la superficie, y alguna tenca mostraba al sol sus reflejos plateados, ahora crece un auténtico bosque de marabú. El bar La Patana, por primera vez desde su ubicación inicial, se encuentra ahora encallado en terrones de lodo reseco. El club náutico, donde mis hijas pedaleaban incesantemente en las bicicletas acuáticas, mientras los jóvenes remeros cortaban el agua en sus kayaks, es apenas un recuerdo camuflado entre los abrojales.
Con desgana, el cauce del río marca el sitio donde antes estuvo el embalse, y los pescadores deportivos se desplazaban en sus neumáticos disfrutando la picada de la tilapia de mancha. Otros, desde la orilla, con largas varas de bambú dejaban caer la calandraca en los nidos de las tilapias albinas, "las pombas" como les llamamos todavía con nostalgia. A unos escasos kilómetros de la ciudad, a la distancia de un pedaleo no demasiado fatigante, el embalse (comprendido en una zona recreativa donde además se localizan un parque de diversiones, varios restaurantes y el jardín botánico provincial), representaba la oportunidad de materializar una jornada de pesca memorable.
Fue allí, en aquel espejo de aguas quietas donde pesqué largas ensartas de biajacas, y capturé las dos primeras amuras de mi vida. Las reiteradas sequías que se desencadenan año tras año sobre la región oriental del país, alcanzaron en el 2015 un clímax que disparó las alarmas, no solo de las autoridades y organismos implicados en garantizar el abasto de agua a la población, sino también en los resortes interiores de esos seres invisibles que son sin dudas los pescadores deportivos. El problema de mayor gravedad no radica en la disminución abrumadora del volumen de líquido de nuestros embalses, y en el desecamiento total de un número no calculado de micropresas enclavadas en zonas agrícolas; el núcleo del asunto se asienta en otra secuela no menos desafortunada.
La reducción drástica de los niveles de agua provoca, como resulta lógico, una concentración de las especies que habitan en los embalses, hecho que trae aparejado la captura indiscriminada, valiéndose en la gran mayoría de las ocasiones de artes de pesca masiva. La proliferación de atarrayeros y el calado de grandes redes en espacios muy reducidos de agua, donde los peces quedan indefensos, se suma a un control casi inexistente por parte de los inspectores que antaño regulaban las actividades pesqueras ejecutadas en los embalses.
Para colmo de males, en por lo menos tres casos (me refiero a los embalses Santa Clara, Cacoyugüín y Mayabe, todos de la provincia Holguín) las cooperativas pesqueras aprovecharon el caos originado por la carencia de precipitaciones para establecerse durante varios días en los embalses empleando redes de arrastre. De más está decir, que miles de ejemplares de tallas no comerciales fueron arrancados de sus hábitats pereciendo en los bolsos de los chinchorros. Si sumamos a estas verdades incontestables, la no sistematicidad en la siembra de alevines, sobre todo de tilapias, una de las especies más codiciadas por los pescadores deportivos, la situación se convierte en desesperada.
La pregunta en cuestión es: ¿cuánto demora un embalse en recuperar las especies después del azote de la sequía y de las artes de pesca masiva? ¿5 años? ¿10? ¿20? ¿Nunca? La pérdida permanente de especies como la trucha, la biajaca las guabinas, o las carpas (espejo y común) en muchas de nuestras reservas hídricas es una muestra irrefutable de esta dolorosa realidad. Si hace cinco décadas mi abuelo atrapó langostinos y joturos en el ahora pestilente arroyo donde solo navegan manchas de petróleo y cáscaras de plátano, ¿qué pueden esperar mis nietos? Dirijo el lente de mi cámara al buey que sigue pastando silencioso, la garza advertida por nuestra proximidad levanta un vuelo torpe que roza las hirsutas ramas del marabú. Fue justo en este sitio donde sentí las convulsiones del pez, donde el sedal comenzó a tensarse, mientras una carpa  trataba de zafar el anzuelo contra las piedras del fondo, ese mismo fondo donde el buey insiste tercamente en arrancar su bocado de pasto.
 Las fotos fueron tomadas por el autor en el embalse Mayabe en el municipio Holguín.
*Moisés Mayans es un conocido poeta holguinero, con una destacada obra publicada; avanzando asimismo como ensayista y narrador. CUBANOS DE PESCA se honra en tenerlo entre sus colaboradores, como aficionado a la pesca y analista del tema en la región oriental cubana. 

02 octubre 2015

UNIVERSO MARINO en casa
A las 10:15 de la mañana del miércoles 29 de julio de 2015 timbra el teléfono del apartamento y la voz femenina del otro lado se identifica como Isabel Rodriguez-Lestón, vicepresidenta de Universo Marino Media, con sede en Miami, Florida. Han pasado diez días desde que las embajadas de dos países en larga pugna política se abrieran en Washington y La Habana y la afición a la náutica y la pesca recreativa podrían volver a estar entre los puntos de contacto entre dos pueblos que se conocen más de lo que sus gobernantes están preparados para admitir.
En 1977, cuando el presidente James Carter permitió que los norteamericanos viajaran a Cuba, aficionados a la pesca de la Florida y otros estados de la Unión tomaron los avíos y un maletín ligero de ropa y vinieron a Laguna del Tesoro lo más rápidamente posible a ver quién podía romper primero el récord del mundo de la lobina negra boquigrande ―trucha en Cuba―, intacto desde 1932. En menos de un año, con la ayuda de un excepcional organizador de torneos de este lado del estrecho se pusieron en marcha cuatro certámenes de pesca, incluido un revivido “Ernest Hemingway” de la aguja que ciertamente hizo historia.
Ahora no ocurre exactamente lo mismo, como si las tres décadas y media desde que las cancelas volvieran a cerrarse con estrepitoso retumbar de herrería hubiera apagado el fervor de la afición. Pero eso podría no ser otra cosa sino cauta apariencia. En verdad no estamos en 1978, la oferta cubana de pesca turística ha debido librar un rudo pulseo con la industria pesquera del país, una parte del producto de la pesca de entretenimiento es gestionada por compañías foráneas y, a fin de cuentas, bastantes norteamericanos han venido a Cuba en estos años de un modo u otro. Además, apenas hace falta meter los dedos en Google para darse cuenta que, en la caribeña vecindad, otros enclaves han hecho prosperar la imagen de sus respectivas ofertas de pesquerías.
Universo Marino Media ha llegado a la puerta de CUBANOS DE PESCA y el amable gesto activa al periodista que nunca agota su curiosidad, por muchas páginas que a diario pasen a quedarse en libros, como es buen signo de madurez para el que escribe. La señora Rodríguez-Lestón llevó una colección de la revista Universo Marino y grabaciones del programa que emiten los sábados en la mañana en la emisora La Poderosa y del televisado dominical Guincho, que produce el famoso inmersionista Pipin Ferrera en el canal 41, donde la entidad inserta también su mensaje. Ha habido para bastantes días de lectura y un cuestionario enviado a Miami vía correo electrónico ha retornado al fin, después de que el entrevistado cumpliera también sus funciones de comunicador, o jurado, o competidor, o expositor, en los eventos náuticos que durante el verano celebran varios países.   
CUBANOS DE PESCA: Observo que Universo Marino Media ha buscado su presencia en todos los espacios posibles de la comunicación social: revista, página web, Facebook, televisión y radio. ¿Es realmente este proyecto “un pasatiempo”?
MANUEL RODRÍGUEZ LESTÓN: Mi formación es estrictamente técnica, en la esfera de la construcción; en 1976 concluí los estudios de Arquitectura en la CUJAE (Ciudad Universitaria “José Antonio Echeverría”), luego Ingeniero Estructural y, finalmente, Doctor en Ciencias Técnicas en la Universidad Técnica de Dresden , Alemania, en 1985. No obstante, la inquietud por la observación, los libros, los estudios, curiosidades y aprendizajes sobre el mar comenzaron de manera seria siendo un joven, cuando tropecé por primera vez con una revista Mar y Pesca. Me volví un coleccionista y declaro que mi primer diccionario, fue enmarcando la descripción de las especies, todavía guardo este mi primer diccionario con cariño y como fuente de consulta, donde  pusieron sus manos, de una manera u otra Felipe Poey y Darío Guitar Manday; conocí personalmente a este último, cuya Sinopsis de los Peces Marinos de Cuba, escrita en 2 tomos, todavía conservo y consulto, y a José Fernández Milera, de quien recibí algunas clases sobre la ciguatera, entre otros increíbles estudiosos, biólogos e ictiólogos. Otro de ellos fue el biólogo marino Andrés Rodríguez, que publicó en Cuba, en coautoría con Raúl Valdés,  Peces Marinos importantes en Cuba,  y aquí, en el 2009 él y yo publicamos en conjunto el primer Diccionario Marítimo Ilustrado Español-Inglés, Inglés-Español.
Después de haber participado en esto y tener la oportunidad de editar y dirigir técnicamente la revista Mar y Pesca Internacional durante casi 10 años, impresa en el transcurso de un lustro y digital desde 2010, se me hizo fácil la creación de Universo Marino Media, que surge en el 2009 como un proyecto televisivo, pero que ya en el 2013 se diversificó, se me salió de las manos, debido a su acogida.
Del éxito después de la participación en mas de 30 torneos de pesca, como competidor y patrocinador; en más de 80 eventos sobre el mar, los arrecifes, la pesca, etc.; de cientos de artículos publicados en revistas extranjeras, con un canal en You tube, mas de 150 videos publicados sobre el mar, los océanos y la pesca en Facebook, establemente por más de un año; del primer programa sobre el mar y los océanos en la radio, en todos los Estados Unidos, siendo invitado usual en noticieros y programas de radio y televisión. Luego me gradué en la escuela marítima en los Estados Unidos  donde posteriormente hube de alcanzar un Master de Capitán de buques de hasta 100 toneladas, certificado por el US Coast Guard... y al cabo de todo ello comienza a circular nuestra revista Universo Marino, repartida en casi todos los países de habla hispana a través de sus consulados.
A su pregunta, si es en realidad un pasatiempo, después de usted leer lo anterior escrito, quizás ya tenga la respuesta, ¡creo que sí!

CUBANOS DE PESCA: Según mis registros, en La Habana fue usted presidente de la filial de la Federación Cubana de Pesca Deportiva en la provincia Ciudad de La Habana. ¿Puede comentar sus antecedentes como pescador aficionado en Cuba? ¿Cómo llega al cargo? ¿Desde cuándo pesca en Estados Unidos?
MANUEL RODRÍGUEZ LESTÓN: Pues el 18 de enero de 1992, salgo electo por unanimidad, presidente de la Federación Cubana de Pesca Deportiva en la Ciudad de la Habana, nótese que las Federaciones Provinciales estaban dirigida por una Comisión, que a su vez estaba suscripta al INDER ( Instituto Nacional de Deportes Educación Física y Recreación). Durante este tiempo tuve un apoyo total y completo de toda la directiva, que ya veníamos funcionando juntos algunos años, puedo mencionar a Heriberto Terry, Pedro Ávila, Froilán de la Vega, José Calderin, Gimeno (Rafael Gimeno Ferrer), El Chino (Miguel Wong Sarracen), Gustavo (Iglesias), (Orlando) Bergery, Héctor (Ladaga), Rolando (Valdés), Armando El Hielero, El Gallego (Ramón Unzueta Santacruz), y muchos más, pero la memoria me juega una mala pasada. A todos los recuerdo con mucho cariño.
Casi inmediatamente que comienzo en 1989 en la Federación, junto Orlando Bergery, Héctor Ladaga, Froilán de la Vega, comienzo a trabajar con dedicación y entrega; al poco tiempo, ya me habían nombrado Vocal, participo en todas las actividades, eventos, competencias, incluso compongo un himno del Pescador Deportivo Cubano. Por mi vinculación con el INDER, consigo algunos avíos para la Federación, estoy presente en casi toda negociación para el mejoramiento de las condiciones de los pescadores deportivos en La Habana, además de contactos para torneos y competencias. En 1990 y 1991  participo en las competencias de pesca de agujas Hemingway, a nivel provincial e internacional; paso en 1991 a Secretario de la Federación y en 1992 como les dije paso a ser su Presidente en la provincia. Tengo excelentes recuerdos, los seminarios de Fernández Milera, mi encuentro en el estrado de medallas con Gregorio Fuentes en el Torreón de Cojimar, mis pescas con el médico Hugo en Cojimar, las pesquerías en la playita de Baracoa, etc., serian interminables las anécdotas.
Desde que tengo casi uso de razón, quizás a la edad de 7, 8 años, comencé a pescar “gupis” y otras pequeñas especies en “El Hoyo de la Vieja” en Carraguao, detrás del estadio Latinoamericano; después al Rio Almendares, posteriormente en distintas presas de la Capital. Hasta que me llego mi graduación en el Malecón de la Habana, donde viví los últimos años en Cuba, en Malecón 511 esquina Lealtad. Gracias a Terry, Froilán, Rolando aprendí el arte del spinning marítimo; pescamos en cuanto lugar hubiera posibilidad de pescar: los bajos de Santa Ana, El Mosquito, Bufadero, Ratón  Chiquito, Ratón Grande , el Mariel, Bacunayagua, el cabo de San Antonio, Playa Girón, etc., pero fue en 1990 cuando clasifico como Campeón Provincial y vamos junto a  Terry, Froilán y Rolando al Campeonato Nacional en “El Sur” de Isla de Pinos, donde obtuvimos, como equipo en representación de la provincia Ciudad de la Habana, un honroso Segundo Lugar, solamente superados por los Pineros, que conocían al detalle cada hueco de aquel lugar. Allí implanté un récord con un macabí de 4 libras y 4 onzas, que debe estar registrado e inscripto en la Federación provincial de La Habana, pendiente su homologación por el registro nacional.
Posteriormente atrapé un peto (wahoo) de 87 libras en las afueras de Playa Baracoa, pendiente también de homologación. En otras competencias de Spinning Marítimo durante los años 1989, 1990, 1991 y 1992 alcancé primeros, segundos y terceros lugares; según Froilán y Terry, mis maestros más cercanos, tenía condiciones naturales para esta especialidad, corría por encima de los arrecifes; por supuesto esto conllevó a muchas heridas y caídas, pero seguía hacia adelante.
Llego a los Estados Unidos en 1992, ya en ese mismo año paso el curso de auxiliares del Coast Guard, graduándome con honores. En 1993 fundó la Federación Hispana de Pesca Deportiva, de la cual soy su presidente desde su fundación; en el 1997 me incorporo al Miami Outboard Club, el club de pesca más antiguo de Miami, fundado en el 1938, ocupando en su directiva el puesto de Fishing Chairman desde el 1999 y miembro del Board of Government. He participado en Miami, en otras diferentes ciudades, en los Cayos de la Florida y en el extranjero, en más de 200 torneos de pesca deportiva, obteniendo numerosos primeros, segundos y terceros lugares, así como otras menciones y distinciones por mi desempeño  en todos estos eventos. Todavía tengo el récord del dorado mas grande en una competencia oficial en el Miami Outboard Club, el Dolphin Derbi del año 2000, con un dorado macho que pesó 37 1/2 libras. Por cierto, también pesqué en esa ocasión a la hembra, que pesó 28 Libras; de eso hace ya 15 años.

CUBANOS DE PESCA: ¿De qué modo se manifiesta en Miami la vocación cubana por el mar, la náutica, la pesca? ¿Poseen los cubanos en Florida clubes de pesca, marinas, torneos, otras publicaciones de su tipo, establecimientos comerciales especializados? ¿Puede decirse que a estas alturas ustedes integran una comunidad náutica visible en Estados Unidos?
MANUEL RODRÍGUEZ LESTÓN: Se dice que en el estado de la Florida uno de cada seis habitantes posee embarcación; pero si hacemos referencia a los cubanos, esta proporción se incrementa, pues por cada cuatro cubanos hay uno que tiene embarcación. La comunidad cubana, no solo en Miami, y no solo en la Florida, siente un amor por el mar increíble; no en balde somos producto de una Isla cuyas fronteras se describen como el Mar Caribe por toda su plataforma insular. Existen en Miami desde capitanes de embarcaciones que son cubanos, en empresas totalmente norteamericanas, en la marina de guerra, la flota comercial, los institutos oceanográficos, la NOAA y en los puertos. Asimismo en las principales tiendas de avíos y carnada,  en restaurantes de pescados y mariscos, navegación etc., que no solamente son participantes activos, sino que forman parte de la organización, la dirección o son sencillamente los dueños.
Existen numerosos clubes de pesca integrados en su gran mayoría por cubanos. Voy a poner un solo ejemplo, en el Miami Outboard Club al principio solo estaba integrado por norteamericanos y desde el 1974, cuando que  salió electo un Comodoro cubano, la integración de los cubanos a esta asociación fue mayoritaria: en la actualidad el 95% de la membresía es cubana, con más de 600 asociados.
Existen muchas Marinas privadas donde los cubanos tienen una participación activa o sencillamente son los propietarios. Solamente en el área de Miami, en la temporada de verano celebran alrededor de 50 torneos de diferentes especialidades, teniendo preponderancia el Dorado y el Pez Vela.
Casi todas las publicaciones especializadas son en lengua inglesa, entre las que se encuentran, Saltwater Sportman, Sportfishing, Marlin, American Angler, Power & Motor Yacht, Yacht, Boating, Florida Sportman, Coastal Angler, Mariner, Sounding, In The Bite, On The Edge, Florida Fisherman, por solo mencionar algunas. En español solo existen Mar y Pesca, en formato digital,  y nuestra revista Universo Marino, impresa y digital. Otras publicaciones en español también han corrido a cargo de Universo Marino Media.
Nuestra comunidad cubana es muy visible. Por solo citar un ejemplo, el pasado mes de agosto el seleccionado oficial de Caza Sub-Marina que representó a los Estados Unidos en un certamen panamericanos efectuado en Acapulco, México, entre el 27 y el 30 de agosto capturo el tercer lugar y se clasifico para el Mundial de Grecia en el 2016: el delegado y uno de los tres competidores son cubanos. Muchas de las competencias de pesca, caza submarina y náutica han sido ganadas por cubanos.  

CUBANOS DE PESCA: ¿En alguna medida la pesca deportivo recreativa es alentada, apoyada, promovida o sostenida por el gobierno como una actividad que aporta beneficios al estado de la Florida en particular?
MANUEL RODRÍGUEZ LESTÓN: En nuestro estado de la Florida todo está regulado, en especial, todo lo que tenga que ver con la preservación de las especies, el cuidado de los arrecifes esta altamente regulado por la Florida Wildlife Comission (FWC), que es la entidad local para la conservación y protección de la vida silvestre; las multas y tickets que se imponen a los infractores son mucho mas severas que las que se dan en la carretera: si usted pesca una sola langosta fuera de temporada esto le ocasiona un ticket de $250 dólares. Un exceso de velocidad en el mar es un record de por vida, cuando es reincidente usted puede perder hasta la licencia de conducir una embarcacion, en ocasiones hasta la propia embarcacion, todo se hace con el ánimo del respeto y la preservación.
Por otro lado el nivel de información es increíble, se reparten folletos, libros y todo tipo de información especializada en cada rincón que tenga que ver con las actividades del mar. Todo lo anteriormente expresado esta reglamentado, apoyado, alentado y presupuestado por el estado.

CUBANOS DE PESCA: ¿Considera el presidente de Universo Marino Media que las nuevas circunstancias internacionales podrían generar oportunidades de negocios en Cuba para los cubanos involucrados en el sector de la náutica y la pesca turística en USA?
MANUEL RODRÍGUEZ LESTÓN: Con buenas intenciones y reglamentaciones lógicas, creo que oportunidades , negocios en esta industria pudieran dar al traste con una mejor cobertura especializada en la Isla, pues las posibilidades que tienen nuestras aguas quizás no tengan competencia en todo el Hemisferio Occidental en cuanto a la variedad, capturas, arrecifes , belleza natural, que persiguen todos los amantes del mar en sus diferentes vertientes, llámese pesca , turismo, buceo  y/o actividades marítimas. Nuestro ecosistema por motivos obvios, se encuentra en circunstancias envidiables.

Han pasado algunos meses desde el inicio a plena luz del proceso de restablecimiento de relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Todavía las secuelas del tema siguen dando material a los medios de todos los matices. La plena verdad es que los acuerdos, los inspirados discursos y las lecturas entre líneas van a gozar todavía de todo el protagonismo que una y otra parte puedan sacarle. Mientras tanto, la gente común que lleva el mismo gentilicio a un lado y otro del Estrecho podría ir teniendo algunos diálogos postergados. Hay bastante que compartir, de tú a tú. Por lo pronto, esta conversación sobre pesca y recreación náutica, con Manuel Rodríguez Lestón, resulte probablemente una muestra de las potencialidades de una vertiente de re-conocimiento mutuo a la que no faltarán otros temas e interlocutores.

 (Ismael León Almeida, 29 de septiembre de 2015)
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